¡Qué hartura!
10 Oct 2008
Todas las mañanas salgo a pasear con mi perra por Villalba, unas veces vamos por el pocillo, otras recorremos el polígono, damos vueltas por el pueblo, nos acercamos al camino de la ITV, elegimos ir al coto o nos perdemos por caminos nuevos y lo que nunca falla en nuestro recorrido son las cacas de los perros. Nuevas, secas, grandes, inmensas, pequeñas, viejas, viejísimas. Hay zonas donde parecen concentrarse como si fueran de manifestación o solitarias, allí en medio, pareciera que estaba en exposición. De hecho, existen lugares donde caminar sin pisar una es labor imposible y ¿ qué decir de las áreas caninas? lugares cubiertos de mierdas con un olor a eau d’caca. ¿Y digo yo?, si a todos nos da asquito ver una mierda, recordemos cuando vamos al campo y vamos a hacer un pis y en el rinconcito ¡zas! nos encontramos con la muestra, exclamando ¡qué guarros!. ¿Qué hace que la mierda de su perro sea diferente?. Imagínate si te obligaran a ir a pasear a un parque donde todos los que están han dejado sus deposiciones y tu debes caminar o jugar con una pelota por allí.
Asociemos, recogemos el vómito de nuestros hijos, tenemos un cubo para la basura, barremos y regañamos a los que conviven con nosotros si nos ensucian en casa. Las calles y zonas comunes de nuestra ciudad son la prolongación de nuestras casas, las barren, las riegan y nos cuesta mucha pasta pero nos gusta verlas limpias.
Llevemos una bolsita cuando saquemos a nuestro perro de paseo, bien doblada, entra en un bolsillo o la podemos atar a la correa. Si se te olvidó no te preocupes, si estas en el campo puedes enterrarla y si te pilló en la calle mira, siempre encontraras en el suelo o en una papelera un periódico, bolsa, folleto o algo que te sirva para recogerla. Piensa en los inconvenientes de recoger las cacas… y compáralo con los beneficios para ti, tus hijos, tu padres, tus vecinos más queridos, tu calle, tus zapatos, tu casa y tu amado perro que no tendrá que convivir con las cacas de otros perros.


